martes, 3 de mayo de 2011

Opinion de la Odisea


Sería muy difícil encontrar en la literatura antigua, y en toda la literatura occidental, un texto tan rico en personajes y motivos como la Odisea. Esta segunda gran epopeya griega, algo posterior a la Ilíada, compuesta probablemente a fines del siglo VIII a. C., destaca por la variedad de sus ambientes, sus figuras, y sus temas. Como se ha dicho muchas veces, la Odisea es un gran relato de aventuras de tonos casi novelescos y de sorprendente modernidad, que, sin embargo alberga motivos muy antiguos de cuento popular. Lo que da unidad a esta espléndida narración de múltiples episodios es la figura de su protagonista lo que evita que el lector se quede atrapado en un sentido monótono sino, que va cambiando de ambiente y de contexto con cada cantar.
Odiseo se expone como un gran y espléndida persona, con inteligencia divina y un gran líder pero a la vez con grandes defectos propios de los seres humanos como la lujuria, defecto del cual se aprovechan muchos seres en la epopeya.

En la Odisea también vemos resaltados valores como la astucia de la cual hace gala Homero en sus proezas, siempre con soluciones ingeniosas, la lealtad como la de Telémaco hacia su padre y de la propia penelope hacia su amado esposo y los anti valores como son la deslealtad, la lujuria e incluso la desobediencia.

La Ilíada es un gran poema épico tradicional, de numerosos encuentros heroicos, de muchas y retumbantes muertes, un sonoro y perdurable momento de la gloria bélica, de los héroes del mundo aqueo en la gran expedición acaudillada por el soberano micénico Agamenón.

La Odisea, en cambio, relata el regreso al hogar de un solo héroe; un héroe singular de múltiple ingenio y arriesgadas aventuras, y no todas hazañas de tipo guerrero. La Odisea cuenta, en su origen, la historia de un héroe en su regreso de Troya a Ítaca. Pero un regreso que adquiere en este extenso relato una nueva dimensión literaria y una seductora modernidad, gracias a su protagonista y sus peripecias en un mundo que ya no es un mundo de la antigua épica guerrera, sino el ámbito de la aventura personal.

la Odisea es también una metáfora sobre los obstáculos que se tienen que sortear en la vida para conseguir nuestros objetivos. En la aventura de Odiseo aparecen un sin fin de obstáculos, monstruos, desastres y pruebas que nuestro héroe tuvo que sortear. Las criaturas de la Odisea son seres de leyenda propias del folklore griego; desde los gigantescos cíclopes, hasta la terrible Scila que acabó con casi toda su tripulación, también debemos poner a los dioses y semidioses como Calipso quien lo tuvo prisionero por varios años y la diosa Atenea quien intercedió por Odiseo mas de una vez en la historia. Pero no solo los dioses ayudaron a Odiseo sino tambien personas como Nausicaa que le brindaron asistencia, poniendo en contexto otro valor, como son la amabilidad y la calidez humana que eran tan difíciles de encontrar en esa época como también en esta.

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